“La convivencia consiste
en gran medida en compartir, y a compartir se aprende. A compartir tiempos y
espacios, logros y dificultades, proyectos y sueños. El aprendizaje de valores
y habilidades sociales, así como las buenas prácticas de convivencia, son la
base del futuro ciudadano. Y ese aprendizaje tiene lugar en gran medida en la
experiencia escolar.” –Mineduc-
Este Proyecto de
Mejoramiento de la Convivencia Escolar se centra en conocer algunas peculiaridades
de prácticas educativas que fomentan la convivencia en el ámbito escolar.
El colegio Hermano
Cesáreo Gómez, se encuentra en un sector vulnerable ya que asisten los alumnos
con más bajos recursos y con problemas sociales. En el sector hay diferentes
fundaciones como juntas de vecinos, tiene muy buena locomoción ya que se
encuentra cerca de la estación del metro Sargento Aldea y microbuses que se
dirigen dentro de la misma provincia como a otras.
La comunidad educativa
se caracteriza por formar una familia unida por objetivos comunes en los cuales
resaltan los valores de la superación, el esfuerzo por lograr aprendizajes
significativos y la comprensión de que estos aprendizajes conforman una tarea
compartida entre alumnos, profesores, padres y apoderados.
Tomando en cuenta en
entorno y la comunidad se manifiesta de tal manera que los buscan un progreso
para sus hijos y los profesores les ayudan a marcar una diferencia
significativa en la educación, comprensión y una serie de valores para formar personas
de bien.
La
Política de Convivencia Escolar, editada el año 2011, se afirma en 3 ejes
esenciales:
·
Tiene un enfoque
formativo, ya que se enseña y se aprende a vivir con otros.
·
Requiere de la
participación y compromiso de toda la comunidad educativa, de acuerdo a los
roles, funciones y responsabilidades de cada actor y estamento.
·
Todos los actores de la
comunidad educativa son sujetos de derecho y de responsabilidades, y deben
actuar en función del resguardo de la dignidad de todos y todas.
El Objetivo general de
la política de Convivencia Escolar es orientar las acciones, iniciativas y
programas que promuevan y fomenten la comprensión y el desarrollo de una
convivencia escolar inclusiva, participativa, solidaria, tolerante, pacífica y
respetuosa, en un marco de equidad de género y con enfoque de derechos.
De
este objetivo general, se desprenden los siguientes objetivos específicos:
1.
Fortalecer la
comprensión de la dimensión formativa de la Convivencia Escolar en todo el
sistema educativo, y resituarla como el componente central de la gestión
institucional.
2.
Fortalecer la enseñanza
de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores propuestos en los
Objetivos Transversales, como los aprendizajes básicos para el ejercicio de la
Convivencia Escolar.
3.
Promover el compromiso y
la participación de la Comunidad Educativa, en la construcción de un proyecto
institucional que tenga como componente central la Convivencia Escolar, y el
ejercicio de los derechos y deberes de cada uno de los actores.
4.
Fomentar en todos los
actores sociales y de la Comunidad Educativa, una comprensión compartida de la
prevención, la resolución de conflictos y la violencia escolar, incluido el
acoso sistemático o bullying, desde una perspectiva formativa.
5.
Promover una comprensión
formativa de la Convivencia Escolar en las estrategias y acciones preventivas
que implementa el interceptor u otras instituciones en las comunidades
educativas.
Es
por esto que hemos decidido crear este PME basándonos en la mala convivencia
que hay hoy en día, tanto en aulas de clases como en los establecimientos
educacionales en general, lo que muchas veces provoca el mal “funcionamiento”
de las partes, no se produce una correcta enseñanza, ni tampoco un buen
aprendizaje.
Problemática a Solucionar
Desarrollar una buena convivencia entre los docentes y el grupo
directivo, ya que existe un conflicto de liderazgo perjudicando a la comunidad
educativa. También se observa poco compromiso por los apoderados disminuyendo
la comunicación entre la comunidad educativa, tomando diferentes posturas en la
institución dejando ajeno el proyecto educativo. Estos problemas que perjudican
una buena convivencia en cuanto al compañerismo y el respeto sin crear un
ambiente agradable en el colegio, a pesar de la existencia de talleres que no
logran alcanzar un buen desarrollo de trabajo en equipo.
PROYECTO ESPECÍFICO
|
|||
Dimensión
|
Nombre del Proyecto
|
||
Trabajando el convivir
con los demás.
|
|||
Convivencial
|
|||
Destinatarios
|
Fecha Inicio
|
||
Tercera semana de marzo.
|
|||
Comunidad educativa.
|
Fecha Término
|
||
Justificación del Proyecto
Este
proyecto se realizara en base a lograr una buena y sana convivencia escolar
trabajando en dos áreas fundamentales, la primera de las áreas es regularizar
el compañerismo entre docentes y el cuerpo directivos, para que el colegio
tenga un ambiente agradable, dejando en decadencias las discusiones y
desinterés ente ellos, logrando valorizar el trabajo personal de cada uno,
obteniendo diferentes oportunidades de crecimiento profesional. La segunda área
a trabajar se canaliza hacia los alumnos con los apoderados del colegio por la
falta de apoyo y compromiso en el establecimiento de los apoderados impidiendo
a que los alumnos se desenvuelvan favorablemente en el colegio disminuyendo a
oportunidades favorables que permitan una buena escolarización. Estas áreas nos
permitirán disolver las falencias que persiste en el colegio por una buena
organización y ejecución dentro del establecimiento, incentivando a toda la comunidad
educativa a desarrollar las habilidades necesarias para un buen convivir en la
institución y regir de buena forma el manual de convivencia ya que permite a la
resolución de conflictos.
Objetivo General (Apuntar a la/s causa/s más relevantes)
Impulsar la investigación sobre los problemas
de convivencia en el centro educativos, a través de un conocimiento más
riguroso de sus manifestaciones y de los factores que inciden en su desarrollo.
Fomentar la mejora de la convivencia en el centro educativo, con la
colaboración de toda la comunidad. Facilitar el intercambio de experiencias y
el aprovechamiento de materiales y recursos utilizados por la comunidad en la
resolución del conflicto que consiste en lograr una buena y sana convivencia
escolar trabajando las dos áreas presentadas en el proyecto aprendiendo a
convivir con los demás.
MÓDULO I
|
|
Objetivo/s
|
Mejorar la convivencia escolar disminuyendo las
malas relaciones que existe entre la
|
conceptuales
|
comunidad educativa mostrando un compromiso y
facilitar a los docentes recursos y
|
(Saber)
|
las
estrategias necesarias para
ofrecer una respuesta
educativa ajustada a
las
|
necesidades del alumnado y las Personas de la
institución.
|
|
Objetivo/s
|
Trabajar una buena y sana convivencia escolar, con
los problemas de convivencia que
|
procedimental/es
|
existe en el
centro educativos, a través de un conocimiento más riguroso de sus
|
(Hacer)
|
manifestaciones y de los factores que inciden en su
desarrollo con talleres y actividades
|
Objetivo/s
|
Trabajar
del desarrollo integral
máximo posible de
cada persona, que
debe
|
actitudinal/es
|
comprender lo físico, lo psíquico, lo emocional, la
sensibilidad, la apreciación estética,
|
(Ser y Convivir)
|
la creatividad, el desarrollo de la capacidad para
pensar, a través del compañerismo y
|
respeto formando un clima agradable.
|
Fundamentación (Respaldo
teórico con uso de bibliografía pertinente y actualizada)
El Plan pretende ser un
marco de referencia para promover y mejorar la convivencia escolar en el
centro, mediante la aplicación de medidas que ayuden en el conflicto de liderazgo
que perjudica a la comunidad educativa y el compromiso y apoyo de los
apoderados entre y la comunidad educativa, tomando diferentes posturas en la
institución dejando ajeno el proyecto educativo de la institución tomando los
principios de este reflejan quiere promover a unos niños as libres, capaz de
administrar con sabiduría su propio ser. Un niño a que realice con su quehacer
un aporte significativo a la vida. Un niño a creativo, consecuente con la
realidad que le toca vivir y asumir. El comienzo de este trabajo es trabajar la
relación a la comunidad educativa dando hincapié a los profesores y alumnos,
donde se reforzara al equipo de profesores con capacidad de interrogarse, de
cuestionar, de compartir, de innovar, de valorar, de decidir éticamente, y de
comprometerse en un proyecto común; capaces, también, de escuchar y sentir a
los otros, de trabajar desde un modelo colaborativo, de mediar y de manejar sus
emociones y sentimientos, donde serán trasmitidos hacia los alumnos de una
buena manera y se lograra trabajar con uno de los cuatro pilares de la
educación que nos entrega Delors, que utilizaremos el aprender a ser que trata
del desarrollo integral máximo posible de cada persona, que debe comprender lo
físico, lo psíquico, lo emocional, la sensibilidad, la apreciación estética, la
creatividad, el desarrollo de la capacidad para pensar, juzgar y decidir por
sí, de forma crítica e independiente, la capacidad de resolver sus propios
problemas, tomar sus propias decisiones y asumir sus propias responsabilidades,
el desarrollo de la libertad de pensamiento, juicio, sentimientos e imaginación
para desarrollar sus capacidades y con la necesidad de comprenderse mejor a uno
mismo y aceptar y superar las limitaciones personales, la convivencia escolar
interrelaciona entre los diferente miembros de un establecimiento educacional,
que tiene incidencia significativa en el desarrollo ético, socio-efectivo e
intelectual de los alumnos. Esta concepción no se limita a la relación entre
las personas, sino que incluye las formas de interacción entre los diferentes
estamentos que conforman una comunidad educativa.
En cuanto a la problemática que existe en cuanto a la falta de
compromiso de los apoderados hacia la institución y con el propio alumno por lo
que ocurre a un incumplimiento a las normas, derechos y deberes que se
encuentran en el reglamento institucional, que nos entregan las políticas de
convivencia que constituyen un instrumento relevante para la formación integral
del alumno donde es dinámico por lo que enfatiza y orienta la participación,
como capacidad de escuchar y compartir donde se crea un lugar de vivencia en el
aprender a convivir que se refiere a la interrelación humana donde la
comunicación es la competencia esencial para educar en autonomía y la interdependencia.
La existencia de integrantes de distinta jerarquía y, sobre todo, de distintas
generaciones, hace de la institución escolar un espacio proclive al surgimiento
de conflictos que alteran el buen clima que debe acompañar los procesos de aprendizaje
que se desarrollan en su interior, como lo demuestra el ministerio de educación
(mineduc).
MÓDULO II
|
||
Objetivo/s
|
Experiencias de responsabilidad y solidaridad en
equipos de aprendizaje cooperativo,
|
|
en los que los alumnos y alumnas aprendan a
investigar, enseñar y aprender con
|
||
conceptuales
|
compañeros
y compañeras que son al mismo tiempo iguales pero diferentes.
|
|
(Saber)
|
||
Captar las mejores experiencias, prácticas y
estrategias relacionales y
|
||
Objetivo/s
|
de
interacción con alumnos, docentes y padres, con el objeto transferirlas,
|
|
procedimental/es
|
compartirlas y potenciarlas, a través de
conversaciones, encuestas,
|
|
(Hacer)
|
encuentros,
etc.
|
|
Generar, difundir y aplicar protocolos de Buena
Convivencia por curso y a nivel
|
||
Objetivo/s
|
institucional.
|
|
actitudinal/es
|
||
(Ser y Convivir)
|
Fundamentación (Respaldo
teórico con uso de bibliografía pertinente y actualizada)
La convivencia escolar
se trata de la construcción de un modo de relación entre las personas de una
comunidad, sustentada en el respeto mutuo y en la solidaridad recíproca,
expresada en la interrelación armoniosa y sin violencia entre los diferentes
actores y estamentos de la Comunidad Educativa.
Tiene un enfoque
eminentemente formativo. Se deben enseñar y aprender una suma de conocimientos,
habilidades y valores que permiten poner en práctica el vivir en paz y armonía
con otros, porque es la base para el ejercicio de la ciudadanía. En la
escolaridad, estos aprendizajes están establecidos tanto en los
Objetivos
Fundamentales Transversales como en los Objetivos Fundamentales Verticales.” (Mineduc)
En sí mismo, el enfoque
formativo contiene una dimensión preventiva, expresada en el desarrollo de
conocimientos, habilidades y actitudes que permitan formar personas autónomas,
capaces de tomar decisiones personales y de anticiparse a las situaciones que
amenazan o alteran el aprendizaje de la convivencia, cautelando en todo momento
el proceso formativo y las estrategias pedagógicas. En este sentido, la
dimensión preventiva implica superar la noción de riesgo y no se limita a
informar o prohibir, sino que apunta a formar para actuar con anticipación.
“Aprender a convivir es
una finalidad esencial de la educación y representa uno de los principales
retos para los sistemas educativos actuales. Se trata de un aprendizaje valioso
en sí mismo e imprescindible para la construcción de una sociedad más
democrática, más solidaria, más cohesionada y más pacífica” (UNESCO,2008)
Así lo redacta el
Informe a la UNESCO de la “Comisión Internacional sobre la educación para el
siglo XXI”, en donde señala la necesidad de que los alumnos aprendan en la
institución a convivir, conociendo mejor a los demás y creando un espíritu
nuevo que impulse la realización de proyectos comunes y la solución pacífica e
inteligente de los conflictos.
La convivencia en los
centros educativos no es sólo una cuestión académica, ni estrictamente escolar,
es un tema de educación en su más amplia dimensión, que trasciende la
institución educativa, lo que exige la colaboración, la cooperación y la
conjunción de esfuerzos por toda la comunidad educativa y por toda la sociedad.
De este modo, contribuiremos desde la escuela a la construcción de una
sociedad en la que las relaciones interpersonales basadas en el respeto mutuo
sean el elemento fundamental de la convivencia democrática. Se ha probado que
los estudiantes aprenden más y mejor cuando en el entorno existe un adecuado
clima, es decir, un ambiente que permite el desarrollo de los objetivos de
aprendizaje, principalmente dentro de la sala de clases y también en el resto
de la escuela. Por eso se hace necesario diseñar protocolos de actuación frente
a diversas situaciones y contar con la opinión de los representantes de cada
estamento, crear normas claras, fortalecer las rutinas, respetar las ideas y
opiniones, aprovechar el tiempo destinado al aprendizaje, entre otras acciones.
Lo anterior, tanto al interior de la sala de clases, como en los patios, las
ceremonias, los eventos deportivos, culturales o sociales que programe el
establecimiento.
MÓDULO III
|
||
Objetivo/s
|
Identificar con anticipación las posibles causas de
conflicto o desacuerdos en el centro
|
|
escolar
y en su relación con la comunidad.
|
||
conceptuales
|
||
(Saber)
|
||
Identificar con anticipación las formas adecuadas
para prevenir o resolver conflictos.
|
||
Objetivo/s
|
Facilitar la promoción, respeto y protección de los derechos
elementales de cada
|
|
procedimental/es
|
integrante de la comunidad educativa.
|
|
(Hacer)
|
||
Involucrar
a la comunidad
educativa en la
resolución diferencias, conflictos
o
|
||
Objetivo/s
|
desacuerdos.
|
|
actitudinal/es
|
Fomentar y fortalecer las relaciones docentes,
estudiantiles y comunitarias.
|
|
(Ser y Convivir)
|
Fundamentación (Respaldo teórico con uso de bibliografía
pertinente y actualizada)
El clima escolar es,
precisamente, la conformación de este ambiente propicio para los aprendizajes,
y la convivencia escolar es un aprendizaje en sí mismo, que forma en
habilidades, conocimientos y actitudes para la vida en sociedad. Si bien se
trata de conceptos distintos, ambos se complementan y requieren ser gestionados
y organizados intencionadamente para que favorezcan en los estudiantes el
aprender a convivir.
Este es un esfuerzo que tiene que hacer la escuela,
pero que requiere del
|
aporte
fundamental
|
de todos los
|
miembros que
integran la comunidad
educativa, docentes, asistentes
|
de la
educación,
|
directivos y
|
estudiantes, y,
especialmente, de los padres, madres y apoderados, por la responsabilidad que
les cabe en su rol formativo. Escuela y familia se deben apoyar mutuamente y
consensuar normas y criterios formativos que permitan promover la buena
convivencia y enfrentar las agresiones y los conflictos.
El aprendizaje de la
convivencia se inicia en el entorno familiar, que es donde los niños aprenden
las primeras formas de vincularse e interrelacionarse con los demás,
especialmente convivir con otros adultos y con otros pares. Sin embargo, es
fundamental tener presente que la institución familiar no siempre aporta los
elementos necesarios y suficientes para que niños, niñas y adolescentes
aprendan a relacionarse de manera pacífica y armoniosa con los demás, por lo
que el rol de la escuela resulta ineludible en este ámbito, especialmente en
contextos en los que las familias presentan mayores dificultades para
participar y comprometerse con la labor formativa en la institución escolar.
El compromiso de educar
y formar niños y adolescentes solidarios, responsables, respetuosos y pacíficos
implica reconocer en cada estudiante su realidad y contexto específico, lo que
implica establecer estrategias que aborden la diversidad de situaciones que
coexisten en la escuela. Es común afirmar que “la familia no está presente” y
que “no apoya a la escuela”, sin embargo, lo que existe en realidad es una vari
edad de familias, algunas capaces de apoyar y comprometerse con el trabajo de
la escuela en distintos grados, otras sin disposición para trabajar en conjunto
con la escuela y otras directamente vulneradoras de los derechos de la
infancia. Lo relevante, es que la escuela debe asumir su responsabilidad
formativa en relación a todos y cada uno de sus estudiantes, independiente de
su realidad familiar, social, económica o de otra índole, estableciendo
estrategias diferenciadas que den cuenta de esta diversidad; no contar con el
respaldo y la participación de las familias no es motivo para que los
establecimientos educacionales abandonen su responsabilidad en la formación
personal y social de los estudiantes.
“Crear un ambiente y una
interrelación positiva entre los miembros de la comunidad educativa, así como
promover el aprendizaje en convivencia escolar, es una responsabilidad de
todos, nadie está exento. Esta afirmación, que puede parecer un cliché, en
realidad evidencia que en el espacio escolar coexisten diversas personas, con
historias, costumbres, expectativas, roles y responsabilidades distintas, que
requieren de ciertos marcos que permitan una coexistencia respetuosa y
armoniosa; ello precisa de la participación de todos y cada uno de los miembros
de la comunidad educativa. De allí la importancia del trabajo que realicen el
Equipo de liderazgo educativo junto al Encargado de Convivencia Escolar,
generando un liderazgo abierto a recibir opiniones y a complementar visiones.







No hay comentarios:
Publicar un comentario